Definamos confianza - Parte 1

¿A qué nos referimos cuando hablamos de confianza? ¿Por qué es importante, no sólo para nuestra vida íntima, sino para toda la sociedad?

Definamos confianza - Parte 1

Introducción

Hace poco descubrí que según el World Happiness Report de 2024, en Estados Unidos, la confianza social viene disminuyendo desde 1970: pasó de un 50% a un 30%.

Esta confianza social (o social trust) se mide en tres aristas: en relación a las instituciones, hacia las otras personas y hacia comportamientos específicos que refuerzan los lazos sociales.

Acelerado por la pandemia y acompañado por una mayor desconfianza hacia las instituciones, el reporte también señala que existe una correlación entre la confianza social y la satisfacción de las personas con su vida: a menor confianza social, menor la satisfacción individual con su vida. Lo cual no debería sorprendernos. Como animales sociales, estamos peor allí donde no podemos confiar en las personas que nos rodean.

Y como corolario, explica el reporte, la insatisfacción con la vida contribuiría a explicar extremismos y polarización política. Más energía dedicamos a cuidarnos de “los otros”.

Eso me llevó a pensar que, en 10Pines, estamos a contramano del mundo: buscamos que haya más confianza. De hecho, decimos que nuestra cultura está “basada en la confianza” y, si bien hemos discutido el concepto internamente, me di cuenta de que no tengo una buena definición de esa palabra. Es por eso que, después de 15 años, me gustaría hacer mía una definición que se adapte a la realidad que vivimos en una empresa autogestionada y basada en la confianza.

¿Qué es la confianza?

Según la RAE, en su primera acepción, se define como “Esperanza firme que se tiene en alguien o algo”. Que es prácticamente lo mismo que decir Fe. De hecho, la 4ta acepción de Fe repite lo mismo. Esta definición me resulta insuficiente cuando me enfrento con los procesos cotidianos de nuestra cultura. La complejidad cognitiva de aplicar la confianza en cada paso, cuándo, en qué medida, con quién, es mucho mayor que simplemente pensar en si tengo fe o no.

Basado en el trabajo de Rachel Botsman, una autora experta en el tema, que también piensa en economías colaborativas, propongo al lector adoptar:

"Confianza es la creencia que nos permite mantener una relación positiva ante la incertidumbre."

Analicemos las partes clave:

  • Es una creencia, lo cual la acerca a la fe pero, a diferencia de ella, la confianza evoluciona con el contexto
  • Actúa sobre una relación. La que tenemos con lo desconocido. Ahí es donde puede existir un riesgo por falta de conocimiento.
  • Influye positivamente. Ante una situación de incertidumbre, esta creencia nos permite ser optimistas. Cuando confiamos, aceptamos el riesgo inherente de lo que no sabemos y nos da la valentía para enfrentar el resultado, asumiendo que será favorable.

De esta definición se desprende que la confianza solo existe donde hay incertidumbre. Si necesito saber todo para actuar, entonces no existe riesgo y, por lo tanto, ya no hace falta confianza, sólo lógica.

¿Por qué me importa?

Desde que ingresé a 10Pines busqué generar un espacio de trabajo en el cual podamos confiar entre nosotros, teniendo la convicción de que iba a generar un futuro más feliz, y sin tener muy claro cómo. Lo que sí es claro desde siempre, es que era más sano de esa forma.

Algo inesperado que descubrí en ese camino fue que la confianza trae otro beneficio: reducción de costos al no necesitar estructuras de control propias de otras organizaciones. Confiar en la gente, cuando funciona bien, optimiza la operación. Al eliminar orgánicamente muchos mecanismos de control, se consumen menos recursos. Y ser más eficientes es parte de nuestro ADN ingenieril.

Por otro lado, cuando miro al exterior y veo que nuestro mundo cambia con mayor frecuencia, de maneras menos predecibles y con sistemas más complejos, me doy cuenta de que vamos en la otra dirección, alimentando una incertidumbre cada vez mayor. No es loco pensar que la confianza social vaya en declive, como indica el reporte.

Es por todo eso que, con este panorama global, siento una obligación de ir contra corriente. Quiero poder ser valiente ante la incertidumbre de un futuro sombrío y esperar un resultado favorable para la humanidad. No sólo dentro de 10Pines, quiero que toda la sociedad pueda confiar en sí misma a nivel mundial. Porque, en última instancia, la confianza es lo único que puede alejarnos de ese futuro distópico que se proyecta como sombra desde el World Happiness Report.  Por el bien de nuestra vida moderna, la confianza es un capital a cuidar, multiplicar y compartir.