10 Pines, Una Empresa Diferente

Hace unos años atrás cuando nos juntamos para formar 10Pines teníamos muchas dudas sobre lo que pasaría, sobre cómo nos iría, sobre la factibilidad de hacerlo, dudas lógicas de cualquier emprendimiento y cambio. Pero había una visión basada fuertemente en nuestras experiencias laborales pasadas que todos compartíamos y tenía que ver con qué tipo de empresa queríamos lograr desde el punto de vista humano y técnico. Esta vez, a diferencia de lo que aquellos que me conocen pueden estar esperando, no me voy a concentrar en los temas técnicos sino humanos.

Cuando nos juntamos a hacer 10Pines teníamos varios objetivos, uno de ellos era lograr que todos los que trabajaran con nosotros se sintieran parte, sinceramente, de la empresa, que la sintieran suya y que no fuese sólo un slogan o la visión típica de las empresas que está colgada en todos los pasillos pero que nadie comprende o comparte; queríamos que la participación del grupo fuese concreta y real.

Pensamos varias cosas para lograrlo, desde temas legales (¿hacer una cooperativa? ¿una sociedad anónima donde todos sean socios? etc.) hasta temas humanos. Rápidamente nos dimos cuenta que la parte humana era lo más importante. De a poco fuimos tomando acciones, probando distintas ideas y por más que el trabajo no está terminado, puesto que este es trabajo constante y continuo, personalmente debo decir que estoy muy contento con lo que hemos logrado y lo quería compartir brevemente.

Un recuerdo nítido y vivo que tengo del comienzo, era que quería evitar tener que pedirle a la gente que trabaje, que se comprometa con lo que estaba haciendo. En mis trabajos anteriores perdía mucha energía con este problema y otros similares, que comparten según mi punto de vista la misma raíz. Tampoco quería que existiera ese radio pasillo típico sobre si lo que uno cobraba era justo o no, si el/los dueño/s se llevaba/n “toda” la plata mientras nosotros trabajamos como “bestias” para que eso suceda o que hubiese una competencia absurda entre los integrantes del grupo que lo único que lograba era la formación de camarillas o desunión.

Pensaba que indudablemente había un problema en el modelo clásico de empresa que hacía que existieran todos estos cuestionamientos y muchos más que seguramente todos ustedes se hacen o por ahí tienen en sus empresas. Para evitar estos problemas y lograr una participación activa y real de la gente tomamos varias acciones que debo confesar, algunas eran claramente lo que había que hacer y otras me daban miedo. No estabamos seguros de que podría pasar con las acciones que ibamos a tomar, a dónde podían llevar, pero ante la incertidumbre siempre fue nuestra política la de intentar y decidir sobre los hechos concretos, una manera bien “ágil” de gerenciamiento podríamos decir.

Algunas de las acciones que tomamos tienen que ver con la libertad y responsabilidad personal, básicamente en demostrar confianza hacia todos los que trabajamos juntos. Es por eso que en 10Pines no hay horario de entrada ni cantidad de horas que haya que trabajar por día, se puede trabajar desde la casa, un bar, una isla en el Tigre o donde más le convenga a la persona, lo más importante es cumplir con las responsabilidades que el grupo asumió y ser responsable en lo que se hace. Esto podría sonar como una locura para muchos, “¿cómo vamos a dar tanta libertad?” dirían algunos y hasta te aconsejarían “los van a cagar… van a trabajar menos horas, no van a ir nunca…” etc. etc. Al contrario de lo que todos podríamos pensar guiados por el paradigma clásico de empresa, lo que sucedió es totalmente distinto. Todos trabajan de acuerdo las exigencias del proyecto, la gente va a la oficina no solo cuando lo necesitan sino también para estar con el grupo y pasar un buen momento. Hemos confiado en la gente y hasta ahora la respuesta a sido muy positiva.

También hemos tomado acciones en temas económicos y de gerenciamiento de la empresa que podrían verse como “revolucionarias” (para no decir locas). Por ejemplo, 10Pines es una empresa completamente participativa y de números abiertos. Actualmente cuando una persona entra a trabajar con nosotros y pasa cierto tiempo (inicialmente 3 meses) durante el cual logra demostrar su compromiso y calidad de trabajo, esa persona pasa a formar parte del grupo que denominamos “roots” (raíces) lo cual le permite conocer todos los números de la empresa, cuánto se cobra en cada proyecto, cuánto se cobra su hora de trabajo al cliente y también cuánto gana cada uno de los integrantes de la empresa, cuánto se gasta en mantener la empresa, cuánta plata hay en el banco, etc. No solo tienen derecho a conocer esta información sino también a participar en las reuniones donde se tomas decisiones estratégicas sobre qué proyectos realizar, cuáles no, en qué conferencias invertir, etc. ¿Loco no?… si sos gerente o dueño de una empresa seguramente estarás pensando que es una locura, seguramente estarás pensando en todo lo malo que pueda pasar, qué todos deben estar todo el tiempo pidiendo aumentos porque ven lo que está ganando la empresa o lo que gana el compañero, pero nuevamente a diferencia de lo que uno esperaría, ese tipo de cuestionamientos no aparecieron, sino que lo que personalmente veo es alegría y responsabilidad por conocer esa información, veo participación y responsabilidad.

Por supuesto que hay un par de condimentos importantes que complementan esta acción: 1) Si quieren aumento, hay que discutirlo con todo el grupo y el que lo pide tiene que convencer al resto por qué se merece ese aumento 2) Las ganancias de la empresa se reparten entre todos los integrantes de “roots”. Si, lo que acabas de leer, la ganancia no se la llevan los dueños, accionistas o como queramos llamarlo, es para todos puesto que todos saben cuanto ganó el grupo en el año y todos participaron para que esa ganancia fuese posible. Lo más raro aún es cómo estamos repartiendo las ganancias, lo hacemos de manera equitativa entre todos, todos se llevan la misma cantidad no importa la responsabilidad, conocimiento que tengan, etc. Debo confesar que esta idea no me parecía correcta inicialmente, mi propuesta era que cada uno se llevara una parte que representara su “responsabilidad” dentro de la empresa, como un “premio” por lo que hacía. Sin embargo al momento de hablarlo entre todos (claro, esta fue una decisión tomada en conjunto) me di cuenta que mi idea de repartir la ganancia de acuerdo a la “reponsabilidad” era una idea basada en el paradigma clásico y si realmente queremos hacer un cambio hay que romper con los preconceptos, tomar decisiones radicales y aventurarse para ver qué sucede. El hecho de que se repartan las ganancias hace que entonces todos “cuiden la plata”, porque todos saben que si piden un aumento por ejemplo, entonces habrá menos plata para repartir entre sus compañeros, o que si no trabajan como corresponde están afectando al grupo, no solo desde el punto de vista humano sino también monetario.

¿Pero cómo puedo estar seguro que todo esto funciona? ¿qué situaciones concretas demuestran que la gente está contenta?. Hubo varias… una que recuerdo nítidamente en este momento fue lo que sucedió una vez en la etapa final del proceso que usamos para decidir si alguien tiene que trabajar con nosotros, que consta de una entrevista grupal. En dicha entrevista los fundadores de la empresa no tuvimos que hacer “alaraca” de lo maravilloso que es 10Pines, sino que uno de los integrantes de la empresa lo hizo por su cuenta y les puedo asegurar que mucho mejor de lo que cualquiera de nosotros lo hubiese hecho. No saben la alegría, felicidad, sensación de haber cumplido un objetivo que nos dio!… Si los integrantes de la empresa hablan bien de ella abiertamente, sin problema, etc., es un indicio de que algo bueno está pasando.

Lo último que quiero comentar para no hacer tan largo este escrito, es una acción que tomamos recientemente y que me ha sorprendido la respuesta positiva que está teniendo (fantástica idea de Jorge, uno de los socios fundadores). La idea es repartir a cada uno de los integrantes de la empresa 100 pesos por mes para que lo usen como les parezca con la única condición que debe ser para el beneficio del grupo, de la empresa. Se pueden juntar entre varios, esperar a juntar unos meses para tener más plata, etc. Y por supuesto, si no lo usan lo tienen que devolver. Recién empezamos con esta acción y les puedo comentar que personalmente estoy sorprendido y muy feliz con el resultado, hay ideas que van desde comprar más zapatillas para poder enchufar mejor las laptops hasta hacer cuadros con un calendario de cumpleaños para estar más pendiente de los mismos. En fin, todas muy buenas ideas y ninguna egoista. Felicitaciones Jorge! Esto me hace pensar también cuanto tengo aún que cambiar mi cabeza que sigue viviendo en el paradigma “clásico” (para ponerle un nombre no peyorativo), cuanto tengo por repensar todas las acciones de “gerenciamiento” que conocía y prácticaba, lo cual me pone más contento aún!.

Para terminar quiero comentar que 10Pines no es perfecta, tenemos nuestros problemas, hemos cometido errores y lo seguiremos haciendo seguro, pero tengo la confianza de que todo problema será resuelto porque estamos basados en la confianza y participación de la gente. Por supuestos que esto es solo el principio y no se puede “cantar victoria”, sería poco “serio” decir que esta “ES LA MANERA de hacerlo”, que siempre va a funcionar bien o que se puede usar en cualquier contexto. Hay mucho por hacer y problemas por pasar, ver qué sucede en tiempos de crisis, cómo escala esta idea con la cantidad de gente, etc., pero por ahora me atrevo a compartirlo porque estoy muy contento de los resultados. Espero poder seguir comentando lo mismo el año que viene y los años por venir; por ahora tengo confianza de que así será.

Comments